
Aún recuerdo...
Esa presencia tan gentil y humilde
esos ojitos que brillaban de bondad
aquellas suaves orejitas,
aquel precioso ser que eras.
Nadie tiene una pequeña idea, de como te extrañamos pequeña.
Tal vez soy egoísta al querer tenerte acá físicamente, al querer abrazarte, acariciarte, al querer gritar tu nombre para juntas correr, tal vez la tristeza y la nostalgia de no verte al llegar a casa me supera. Desearía tener la misma fuerza de vida que tú.
Y es que te amé y amo como a nadie.
Nunca fuiste una mascota, nunca fuiste solo una perruni...
Fuiste mi amiga, mi confidente, mi fiel compañera, lo más cercano a una hija, fuiste protección, cariño, paciencia, amor.
Fuiste todo aquello y más.
Sufrimos demasiado tu partida, que hace justamente un año vivimos.
Aunque siempre estuviste valiente, siempre fuerte, a pesar de todo lo malo que se encontraba en tu camino y al rededor. Nunca olvidaré los momentos que estuviste a mi lado. Nunca olvidaré aquella mirada de tranquilidad que me dirigiste al partir. Cuando me suplicabas con tu presencia serena y adorable que dejara de llorar.
Espero que hayas sentido y aún sientas todo este amor que tengo hacia ti.
Tu familia te extraña, y te extraña demasiado. Aunque sabemos que aún estás aquí presente mi preciosa. Aún estás en nuestros corazones y mentes, aún y siempre lo estarás.
Te adoro mi niña bonita. Fuiste y eres simplemente LA MEJOR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario