martes, 30 de noviembre de 2010

Suspensivo...


Hoy un par de ojos...
y no cualquier ojos.
Se han robado el texto que aquí debería estar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Desear ...


Dicen que mi manera de pensar, es soñadora. Que debo empezar a introducir un poco más de realidad en mi vida. Que soy ilusa, un poco tonta. Que debo ser un poco más egoísta con mis sentimientos, y en otras más demostrativa. Que no me entienden, y que no cuento mis adentros.



Pero quién les ha dicho a cada uno de ellos, como es la realidad, como es ser inteligente, como es ser solidario de sentimientos, o como se pronuncian las palabras adecuadas para ser entendidas a la perfección?


La vida se ha convertido ante mis ojos en un prejuicio constante, en un juicio emitido desde ese pequeño haz de luz dentro de cada uno.
La vida se ha convertido ante mis ojos en una imagen barrida que pasa velozmente tras la ventana de la micro.
Si pudiera entender cada una de las cosas que siento, con palabras denotadas y connotadas simplemente no estaría sintiendo. Si pudiera elegir cada una de las sensaciones que cosquillean de vez en cuando en mi pecho no sería capaz de sufrir.
Y sin sufrimiento? Qué es lo que existe sin sufrimiento?

Me pregunto una vez más, como es que alguien puede destrozar esa cajita tan menudita y frágil llena de sentimientos que es entregada con tanto esfuerzo. Me pregunto como es que no llegan a ver la enormidad de ese cariño enclaustrado, conservado, concentrado.

Mientras escucho música en mis legendarios viajes en micro, pienso en cuantas cosas pienso mientras paseo sobre la ciudad. Cuantas dudas tengo, cuantas ganas de gritar, de llorar.
Pienso en cuanto me encantaría que alguien pudiese ver claramente, en una pequeña pantalla, todos mis pensamientos. Y mejor aún, que pudiese entenderlos y darme algunas respuestas.

Pienso en un millón de granitos de arena, en un millón de nubes deformes, en un millón de miradas vagantes, en un millón de tonterías sin sentido aparente.
Y es como si de pronto algo dentro de mi cabeza crujiese. Como si de pronto una grieta comenzara a recorrer mi cráneo. Y de él comenzaran a salir los problemas. Las angustias. Los errores. Las tristezas. Los enfados. Los rencores. Los maltratos.
Como si comenzaran a salir de él un montón de humos agraciados, de colores, danzando hacia el cielo, humos llenos de problemas. Humos dispuestos a difundirse con gases químicos naturales.

Ojalá pudiese compartir esto con alguien, ojalá pudiese rellenar de palabras un cuaderno con destino a ser leído por alguien que se interese en esto. Ojalá pudiese contar con alguien realmente. Ojalá pudiese contar con alguien que ...por la mierda, pudiese entender un poco.

No busco ofertas, no preciso de dar lástima a nadie. No preciso de oídos que escucharán mis palabras un día, y al otro las olvidarán.

Ojalá viniese una especie de Ami a este mundo. Que viniese en la misión de contarme todo este tipo de cosas, de compartirlas conmigo. Desearía ser ese alguien que deseo para otro alguien.

Deseo muchas cosas. Desear es casi un deporte, que muchas veces te fortalece. Otras, tan solo te cansa.

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