jueves, 21 de noviembre de 2013

Chata.

Los cambios hormonales son una mierda.  ¿Por qué habría de sentirme angustiada y enojada de un momento a otro? Esa hueá no debería ser normal. Es molesto para mi y para los demás estar aguantando los estados de ánimo aleatorios.
Me carga ir al médico. Si... hay que cuidarse y todas esas cosas. Hay que hacerse chequeos y controles de manera periódica, pero puta que sale caro estar cuidándose, para que más encima llegue un hueón que está lleno de títulos y diplomas en las paredes de su oficina y te empiece a encontrar una y mil hueás de las que no tenías idea, entonces te manda en un papel ordinario un montón de ordenes médicas para gastar plata en exámenes que son necesarios.
A lo mejor el problema no es que te encuentren una y mil hueás si no que salen plata, entonces te empiezas a cuestionar si está bien lo que estás haciendo. Si tu sueldo es digno, si tu pega está realmente valorada. No es justo estar dependiendo del ahorro, o de las demás personas que te quieren para poder controlar tu salud.
Vivir es difícil... es difícil. Por eso tenemos que siempre estar agradecidos de estar saludables y blah blah blah... Aunque normalmente es que no hemos ido al médico e ignoramos una montonera de hueás que están pasando en nuestro cuerpo...y que nos están haciendo daño.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Para dejar la decepción.

Hoy he decidido que odiar tanto a la gente no es bueno, por eso he hecho para mi misma un listado de las personas a las que me gustaría darles un abrazo. Un listado de las personas con quienes me gustaría vivir en este mundo.

Me gustan las personas que se dejan admirar.
Me gustan las personas que tienen poca vergüenza en la calle.
Me gustan las personas que no hacen muchas preguntas.
Me gustan las personas que sonríen más a menudo.
Me gustan las personas que no quieren ser amigables.
Me gustan las personas sinceras.
Me gustan las personas a quien yo no les gusto.
Me gustan las personas que saben dibujar, o que al menos lo intentan.
Me gustan las personas que no me observan.
Me gustan las personas que saben callar.
Me gustan las personas que les gusta leer.
Me gustan las personas que poco hablan y mucho dicen.
Me gustan las personas con ojos grandes.
Me gustan las personas que saben amar.
Me gustan las personas con historias que contar.
Me gustan las personas que acarician a los perros vagos.
Me gustan las personas que van con ropa colorida.
Me gustan las personas que tienen convicción.
Me gustan las personas que miran el cielo.
Me gustan las personas que se encuentran cosas en el suelo.
Me gustan las personas que caminan por el centro.
Me gustan las personas que hacen volar a las palomas.
Me gustan las personas que son educadas.
Me gustan las personas con opinión.
Me gustan las personas que saben discutir.
Me gustan muchas personas, me gustan más de lo que yo creía.

Creo que necesito más de la gente. Necesito volver a creer que existen. Dejar de estar decepcionada de todos.

martes, 5 de noviembre de 2013

La cajita de leche al rescate.


Caminando frente al palacio de la moneda, después de la aparición del señor saltamontes, dos individuos se metieron con mi mochila. Sigilosamente abrieron uno de sus bolsillos laterales. Esperando encontrarse quizás con que cosas. Con una billetera suculenta, llena de tarjetas y billetes. O un celular moderno, de esos que hacen todo por uno. Tal vez se imaginaron el momento perfecto en que extraían la mercancía y se iban caminando raudamente para desaparecer entre la gran multitud cansada. Tiene un poco de gracia saber que puedes sorprender hasta el más sin vergüenza, porque lo que no se imaginaron nunca era encontrar una cajita de leche chocolatada Soprole. No pude siquiera sentir un poco de rabia al darme cuenta el bolsillo que con tan sigilosa perfección habían logrado abrir. Solo me reía a sus espaldas entre muchos carabineros que tal vez pensaban en la inmortalidad del cangrejo o que solo no tenían ganas de ayudar. Pero pierde importancia... Mis dos amigas y yo reíamos a carcajadas tras los descarados de polera azul derrotados.



miércoles, 5 de junio de 2013

Homogéneos para siempre.

Y las ansias cesaron, el gozo se ha depositado dentro de mi. Si la otra mitad de nuestro ser, es un cúmulo de energía llamado alma, hoy puedo decir que mi anima está radiantemente feliz. 
No puedo decir que veo todo color de rosa, porque eso sencillamente no sucede, pero es aún más hermoso terminar la jornada, y llegar al rincón de una gran ciudad que te has ganado con esfuerzo. 
La felicidad es eso que deseaste por mucho tiempo y se hace realidad. Cuando los sueños dejan de serlo y comienzas a vivir en ellos. La felicidad es eso y mucho más. Hay cosas que duran para siempre, como el recuerdo de alguien amado, como el cielo sobre nuestras diminutas cabezas, como la tierra bajo nuestros pies, y la felicidad que hoy se almacena dentro de mi, estará siempre latente, pase lo que pase, existan los cambios que existan, este momento ha sido congelado, tallado con cincel en un área muy preciada y sensible justo en el centro de mi ser. 

Creo drásticamente en el para siempre que he mencionado, porque si existe, porque el para siempre son esas cosas que duran los años que duran nuestras vidas. 
Hoy somos la amalgama de muchos anelos. Hoy estamos comenzando a vivir lo que puede ser un hermoso y largo sueño hecho realidad. Somos una sustancia homogénea un poco viscosa e inseparable.
Hoy puedo sonar melosa, y tal vez demasiado entusiasmada. Hoy el parpadeo de mis ojos se vuelve lento, observando parte de una vida que siempre quise ver. Hoy las sonrisas son la más mínima expresión de felicidad. Hoy recuerdo el momento en que conferimos en que nuestros cuerpos eran estorbos. Hoy es el inicio de un  gran mañana.
 
Quiero aprovechar, quiero disfrutar y sonreír frente a tí. Quiero ver tus ojos abrirse todos los días al amanecer y ver como se cierran al anochecer. Me fascina pensar en una rutina donde estás ahí. Donde la rutina, sea innovar con nosotros mismos. Demostrarnos nuestro infinito amor, y encantarnos día a día con nuestros logros. Sorprendernos de vez en cuando, como hacer una jalea para tener en la cena del otro día. Como tomar una ducha juntos y abrazarnos bajo el chorro de agua entre nubes de vapor. Jugar, reírnos, abrazarnos, dormir juntos, dormir un poco separados y los pies entrelazados, cambiar el agua de Cecillo, salir a caminar de la mano entre la bohemia, ser felices. 


Nos deseo lo mejor, deseo que seamos felices, deseo que esto dure por mucho tiempo, si es posible, por siempre. Por ese siempre que si existe. Si deseaba irme a vivir contigo y se cumplió, vale la pena intentar desear otras cosas, ¿o no? 

Te amo. Eres lo mejor que le ha pasado a mi vida. 

lunes, 6 de mayo de 2013

Como entenderlo, como aceptar
Que en mi recuerdo existes, y en mi memoria.



Te extraño.


sábado, 13 de abril de 2013

Germinando.

Varias veces me pregunté cómo sería mi vida pasados los años. Estoy a meses de titularme, trabajando y a punto de irme a vivir por mi propia cuenta. Comienza a llegarme el olor de la adultez.
Es extraño caminar sobre la cuerda floja de las responsabilidades. Se siente bien y a la vez no. Desearía haber estirado como un chicle la etapa de adolescencia, aunque si lo pienso fríamente, tal vez eso hubiese significado perder un año de estudio.

De todas formas estoy agradecida de la vida, de haber podido realizar todo de manera continua. De haber escogido un camino y no haberme devuelto por temor o por las dudas. Sí, estoy felíz de todos mis logros, felíz también de mis desaciertos y mis errores, feliz de lo que hoy estoy haciendo, feliz de las personas que me rodean y de las que he dejado atrás.

Pero más que hacer un recuento de mi vida, quiero hablarte de lo que me pasa, de las cosas que invaden mi mente y dejarte en claro ciertas cosas.

Me alegra saber que hace 3 años te conocí y que nuestros caminos se hicieron uno solo. Me alegra saber que las cosas se dieron de esta manera y de que ahora seamos un par de individuos felices. Me alegra saber que soy lo mejor que te ha pasado en la vida, porque tú también lo eres para mí. Me alegra sentir que me amas, porque yo también lo hago. Me alegra tener la certeza de que estaremos bien.

Quería contarte que estoy como flotando en un tiempo y espacio vacío, donde me encuentro esperando a que las cemillas que hemos dejado entre algodones húmedos broten y las pequeñas hojitas vean por primera vez la luz del sol.

Siempre fue lindo imaginar una vida juntos y fue lindo también tener una vida juntos, en una casa que no era nuestra. Creo que será hermoso tener una vida juntos en una casa que será casi propia.

Me entusiasmo pensando en pequeños detalles, como recibir las llaves de nuestra casa. Despertar y bajar a hacer el desayuno. Como en llegar juntos y cansados del trabajo para introducir las llaves en las cerraduras. Ordenar nuestro closet. Bañarnos juntos en las mañanas. Tomarnos un café en invierno sobre la cama. Recibir visitas y preparar una rica cena. Ir de compras juntos para llegar a ordenar el refrigerador y la despensa.
Un montón de pequeños detalles cotidianos que me hacen imaginar casi en un tono sepia.

Puede que sea un poco complicado los primeros meses. O tal vez no. Yo solo quiero que recuerdes que no está permitido acostarse molestos, y que el besito de buenas noches y de buenos días será sagrado.

Hoy eres en mi vida, alguien que no podría faltarme. Hoy eres en mi vida, la persona a la que más he amado. Hoy eres en mi vida, mi alma gemela, mi alianza, mi medio limón. Hoy eres en mi vida el hombre con quien inconscientemente siempre soñé. Hoy eres en mi vida mi presente y mi futuro. Hoy eres en mi vida, la persona con quien quiero pasar el resto de mi vida.

Solo quiero que sigamos siendo felices.

lunes, 8 de abril de 2013

En teoría.

En teoría me quedan 3 minutos para seguir trabajando. En teoría no debería estar escribiendo esto. En teoría nadie vendrá a decirme algo, porque en teoría ya nos vamos a ir todos, para en teoría descansar.
Mañana presento mi proyecto de título, y en teoría todo saldrá bien. Pero asumo que estoy nerviosa, ansiosa tal vez.
Tampoco es solo eso, estoy ansiosa, porque en teoría en menos de un mes abro mis alas de golondrina y emprendo vuelo hacia la individualidad.
En teoría en menos de un mes, yo y mi medio limón estaremos viviendo en un lindo loft en el centro de Santiago.
En teoría será lindo, en teoría lo arreglarán y lo dejarán bacán. En teoría todo saldrá bien. En teoría seremos muy felices, y en teoría será para mejor, porque en teoría nos amamos y nos amaremos infinitamente.
Bueno, yo si lo amo.

Pero estoy ansiosa, super ansiosa y un poco harta de las teorías.


jueves, 31 de enero de 2013

lunes, 7 de enero de 2013

Esto comienza a apestar.

Ando como depresiva, ahora en este instante. 
declaré.
Entonces él me preguntó si tenía problemas, en mi vida, en mi casa, con mi pololo. A lo que respondí que no.
Pero hoy y ayer y tal vez mañana y pasado me afectan más que de costumbre las cosas. Y no, no estoy en mi periodo. 
Bueno tal vez sean lógicas las razones de esto, pero en realidad no lo son.

Desde que el pasado 2 de enero atropellaron a uno de mis perros, y lo mataron. Que siento una gran pudrición respecto a la humanidad. Respecto a las personas que veo a diario. En la micro, en el metro, en la calle, por la ventana de mi pieza, en el condominio y en especial por todos aquellos que van al volante. Grandísimos idiotas, pedazos de mierda que creen que cinco segundos valen más que una vida. La impotencia brota como gotas de sudor por todo mi cuerpo. Se absorbe también y se cuela por entre mis venas. Aquella noche era inevitable esconder mis lágrimas en el transporte público. Y aunque no quería, en el fondo deseaba de todas formas que alguien se acercara a preguntarme que me sucedía, para poder haberle vomitado en su rostro que no tenía por qué importarle, y que en ese momento me parecían todos una mierda, una inmundicia, una asquerosa masa de mierda hedionda a más no poder. Sin embargo, para mi suerte, o la de las personas que tranquilitas iban hacia sus casa pensando en problemas weones y triviales del día a día, nadie se acercó a mi. Y es hasta en eso esta sociedad y la gente son un asco. Nadie se preocupa por nadie. Finalmente todos somos la misma mierda que circula por las cañerías del desagüe que hacemos llamar ciudades y calles. 

(Así estoy, flotando en medio de la nada, en medio de la inmensidad.)
Si a esto le sumo lo que me ha costado encontrar práctica laboral, el estrés se multiplica. Es un estado depresivo, que mezcla la rabia, la nostalgia y la pena, con responsabilidad, fracaso y frustración al mismo tiempo. 

Ha de ser pasajero, pero las pelotas. La mierda molesta mucho cuando la tienes encima, Y si hay que quejarse, hay que hacerlo y esta es mi manera de hacerlo. Escribiéndolo. 

Bueno, si eres un transeúnte que por casualidad de la vida tropezaste con este lugar, y leíste esto me gustaría decirte que en general mi vida y mis escritos no son así. Pero en este instante todo me parece asquerosamente malo. Y si sabes de algo que pueda ayudar, agradecería tu comentario más abajo. Tal vez una infusión de algo que haga a mi corazón volver a su tamaño para dejar de sentirlo tan pequeño. Porque de un momento sentí que se encogió y allí se quedo. Luchando por sus latidos. Como si de pronto su función  se viera sobrepasada por cantidades de sangre exorbitantes. 

Quiero cosas nuevas en mi vida. Quiero volver a equilibrarme, porque me desbalancié hacia un lado. No es mucho, pero se está empezando a notar. Quiero estabilizarme. Y salir. Y compartir con mis amigos. Los que queden. Quiero emparejar todo esto y escuchar mucha música nueva. Fumarme un porro y quedar bien arriba. Conversar tonterías. Reír de tonterías y de la gente. Quiero que pase algo... eso quiero. Quiero que todo lo demás que se mantiene fuera de mi cerebro sufra un cambio. Que se estremezca, que explote, que se disperse.

Quiero dormir menos y hacer más cosas. Quiero estar cansada de tanto hacer cosas.
Quiero mi vida de vuelta... ¡ La quiero de vuelta !