
Y ese olor, ese maldito olor..
que me hizo recordar cada instante que vivimos
y ese olor, ese maldito olor..
que puso frente a mis ojos aquella lagrima que reflejabas en la mía, y nuestro llanto enfrascado en un trágico beso eterno
y ese olor, ese maldito olor.. que llegaba con el viento y me enrroscaba entre miradas desconocidas.
Recorrí cada uno de los rostros que me rodeaban, esperando no encontrarte.
No lo hice.
Un signo de interrogación comenzó a formarse sobre mis pensamientos, y los ahogaba..los ahogaba.
Todo por culpa de ese olor, de ese maldito olor..
Apestaba todo, apestaba a recuerdos, apestaba a sensaciones y a momentos.. y ese olor me adormecía, me drogaba de una manera especial.
Alucinando con tus brazos rodeando mi cintura, alucinando con tus brazos apretandome debastadoramente, alucinando con tus brazos protegiendome, alucinando con aquel momento en que tus brazos se despidieron de mi.
De pronto he quedado congelada, ha sido tu mirada, tu mirada abstracta que se posaba sobre mis ojos, como lo odio, como lo odio..
Es ese olor, ese maldito olor..
Como olvidar mis labios recorriendo tu cuello, como olvidarlo..
Como olvidar tus manos apretando mi espalda, como olvidarlo..
Como olvidar aquel rincón diagonal donde me refugiaba, como olvidarlo..
Como olvidar las veces que decidimos ser solo uno, como olvidarlo..
y como olvidar ese olor que de tu ser se desprendía, maldita sea.. como olvidarlo.
No sabía si sonreir, o llorar pateticamente sin que nadie lo notara, no sabía si sonreir mientras nadie lo hacía, o llorar pateticamente cuando nadie se lo esperara.
Era una bolsa de basura a punto de estallar, un vidrio trizado forzado a gritos enmudecidos, agua entre las manos, aire encapsulado en una burbuja, era un vaso a punto de rebalsar..
Una gota de ácido recorria mi espalda, la recorria de principio a fin, de donde comienza mi cuello, por mi columna, hasta la última vertebra, la recorría en un escalofrío estremecedor, que llegaba a lo más profundo de mi cuerpo flotante..
Y ese olor, ese maldito olor que me perseguía, mientras corría sola, corría en circulos imaginarios con cuatro puntas, corría y me perseguía, hasta que me cansaba y el llegaba, ese olor, ese maldito olor que me hacía caer, que manera de azotarme contra el suelo, y ese olor, ese maldito olor que se volvía una mano como el humo de un inscienso, y me tomaba muy alto, muy alto...y me dejaba caer.
Creo que una vez más, y no podré seguir, lo ha hecho muchas veces, ese olor, ese maldito olor.. y la caída cada vez es mas fuerte, cada vez lo soporto menos... debo hacer algo, y cierro mis ojos, mis ojos polarizados que protegen mi corazón, mis ojos polarizados con párpados gastados, que no sienten aquel olor, ese maldito olor.


