domingo, 5 de agosto de 2012

Nostalgia en demasía.

Y la angustia se transformó en una sanguijuela que chupaba de pronto mi energía. Y los recuerdos venían ante mis ojos, mientras mi mente maquinaba la tristeza en un llanto reprimido. Y estaban las mismas casillas de animales, el mismo piso, el mismo olor, las mismas consultas. No fui capaz de mirar a nadie a la cara. 


No pensé en volver a pisar aquel lugar otra vez. Han pasado 3 años, y sigo odiándolo. 

No quiero volver. 

Te extraño pequeña mía. 



Tal vez más adelante podré hacer aquel homenaje que tanto me encantaría realizar. Mi pequeña preciosa, no sabes como te extraño... eres única, eres maravillosa, eres y siempre serás la mejor.
 

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