Y me di cuenta de súbito que hacía mucho tiempo ya sin escucharle. Fue entonces que me puse a pensar deliberadamente bajo los efectos de la voz inconfundible y exquisitamente sensual de Matt Bellamy, que hay un montón de cosas que hace tiempo no hago, arrimadas en un rincón de mis recuerdos.
Hace bastante tiempo que no escuchaba música a gusto bajos los efectos del tetrahidrocannabinol y la disfrutaba de manera espeluznante.
Pienso también que debería volver a hacer algunas de las cosas que ya no hago, como por ejemplo esto mismo de escribir expulsando sentires en forma de palabras. Hacerlo nuevamente con más frecuencia, y no cada tanto como lo es ahora. No esperar a tener una sobre carga de letras dentro de mi cabeza para despedirlas de mi ser.
Pienso que debería volver a tener mis momentos sagrados a la semana de relajación. Allí están aún, desde hace meses mis muchos inciensos, que antes se volvían nada en cuestión de semanas, esperando a ser consumidos por una pequeña llama. Extraño un poco esa parte del ritual, tirarme en la cama, a cortinas cerradas y dejar que la música se transforme en ese humo danzante del incienso y dejar que me levite envolviendo mi cuerpo en melodías que me hagan desaparecer del planeta por unos instantes.
Creo, que no debería haber dejado de dibujar. Espero después de escribir todo esto, sacar más a menudo los lápices y rayar con o sin gracia el papel en blanco de cualquier tipo. Llenar mis células de grafito puro.
Pienso que es momento de volver a tomar la correa de mi perro y salir a pasear juntos. Tirarnos en el pasto, correr de un lado a otro y detenernos cansados para poder acariciarlo desmesuradamente.
Quiero volver a escribir cartas, para volver a sentir la emoción de la espera a que llegue a las manos adecuadas. Para volver a sentir la alegría de que puedo emocionar a alguien a puño y letra de tinta sobre papel. Para volver a aquellos días donde todo podía expresarlo en términos extravagantes. Para volver a experimentar con la motricidad fina de mi caligrafía. Para poder dejar un recuerdo tangible.
Deseo volver a tener mi cabello rojo.
Me encantaría tomar de nuevo mis baquetas y tocar por horas y horas hasta desgastar mis muñecas y toda la energía de mi cuerpo. Poder jugar con ritmos cambiándolos de un segundo a otro. Equivocarme de pronto con el golpe de un platillo y perseverar hasta hacerlo completamente bien. GRITAR de felicidad sin ser opacada por el bombo, o la caja. Cansarme de tanto mover los pies.
Creo que es momento de reencontrar a la Kony perdida. Lanzaré una bengala para ver si logro encontrarme por partes.
*Encontraré la forma de agregar estas trivialidades a mi vida. No es que me queje de lo que hoy tengo y de lo que hoy hago. Simplemente quiero ver que sucede si intento reunir las buenas cosas del cercano pasado a mi presente.
1 comentario:
Todo es parte de un proceso, dejar de hacer cosas también lo es... cuando buscamos ciertas cosas, dejamos de lado otras.. pero siempre es bueno volver a "reecontrarse con uno mismo" mejor aún si todo este proceso ha servido para mejor, lo cual estoy segura que así es..
La kony no se ha perdido.. solo estabas en un receso.. todas esas cosas que has dejado de hacer, siempre han estado contigo y me alegra en demasía que ahora quieras volver a realizarlas con mayor frecuencia, son cosas que no se han ido y no se irán.. son parte de ti, de tu esencia.. cosas que te marcan como la "kony"..
Que rico que comiences a reunir las cosas buenas del "pasado"...
solo depende de ti crear un buen presente!
Eres una persona bacan y te tengo un gran cariño, ves después de todo soy alguien de tu pasado cercano.. que quiere estar en tu presente!
Un abrazo , Thanks for everything.
Publicar un comentario