
El tiempo a veces bromea con nosotros y juega a las escondidas. Esperas con ansias un momento específico y de pronto, ya pasó. Así ha pasado un año, como nubes en el cielo y aún después de todo este tiempo no logro dar cuenta de cuan inmensamente enorme es lo que siento por ti.
Se ha pasado un año volando, y muchas cosas han cambiado. Para mejor, para peor... no lo sé, solo han cambiado y me alegro de que así sea, me alegro y me alegraré todo el tiempo en que tú y yo no seamos siempre los mismos.
Porque no quiero que me quieras de la misma manera en la que me querías hace un año. Quiero que me quieras aún más. No quiero que me mires como me mirabas hace meses. Quiero que me mires viendo a la persona que te ama cada día más. No quiero dormir de la misma manera en la que solíamos dormir en diciembre del año pasado. Quiero dormir contigo cada vez más apretados. No quiero que me beses de la misma exquisita manera en la que me besabas aquellos días. Quiero que me beses deteniendo el tiempo que pasa. No quiero que tomes mi mano en la calle cuando caminamos, quiero que tomes mi persona completa y que jamás me dejes ir. Porque no quiero amarte como los amantes suelen hacerlo. Quiero amarte en demasía, con locura, pasión y frenesí. Quiero que olvides de vez en cuando que se siente estar conmigo día a día y sientas que mañana es todo nuevo, que me des la regalía de que sientas que puedo ser la mujer de tu vida.
Me encanta cuando soñamos con nuestra vida. Cuando me dices que está prohibido dejarte, y que he firmado un contrato después del año. Me encanta cuando proyectamos una familia humano-perruna y todo pareciera ser perfecto. Me encanta cuando me regaloneas y me dices cosas lindas así de pronto, como palabras que brotaran de la nada. Me encanta sentir que cada centímetro de tu cuerpo es mío. Me encanta sentir que tengo el control de tu deseo.
No volveré a decir que nunca me imaginé que sería así. Porque cuando la primera vez que me miraste con otros ojos. Cuando la primera vez que pasaste por mi lado con un poco de vergüenza y timidez, cuando la primera vez que me abrazaste intentando crear una mezcla homogénea de ambos supe que estar juntos sería de esta manera. Supe que nunca iba a querer dejar de darte mi amor y mis caricias.
No volveré a decir que nunca pensé que sería así, porque debo confesar que lo soñaba despierta. Que me imaginé mil veces junto a ti sobre un mundo al que solo correspondemos estando juntos. Y que siempre supe, que nuestro primer beso desataría las cuerdas invisibles que con fervor nos ataban por separado para rodearnos en un huracán de unísonos sentimientos.
Hay un acertijo al cual me he rendido descifrar. Y es que sabes lo mucho que te amo, y sé lo mucho que me amas. Lo que nunca sabremos es cuanto más nos amaremos mañana.
1 comentario:
=) Felicidades desde la luna!
Publicar un comentario