martes, 21 de diciembre de 2010

Qué sería de este texto sin ojos que pudiesen leerlo?


Qué sería del cielo sin sus nubes?
Qué sería de la tierra sin sus gusanos?
Qué sería de un humano sin otros?
Qué sería de un árbol sin agua?
Qué sería de un remolino sin su viento?
Qué sería de una tele sin corriente?
Qué sería del mar sin sus peces?
Qué sería de las cortinas sin sol?
Qué sería del calor sin la existencia del frío?
Qué sería de un abrazo sin brazos envolventes?
Qué sería de un peluche sin su relleno?
Qué sería de una lámpara, sin ampolleta?
Qué sería de una nariz sin olores que percibir?
Qué sería de un libro sin letras?
Qué sería de un espejo sin nada que poder reflejar?
Qué sería de una vela sin fuego que pudiese encenderla?

Serían acaso otras cosas, o simplemente no serían nada?
pero, la duda más importante, que surgió mientras preparaba la ensalada de lechuga que me gusta muuuy ácida...

qué sería de la mitad de un limón sin su otra mitad?
Podría existir esa mitad, si es que la otra jamás hubiese existido?
Podría llamarse mitad esa mitad, sin saber que existe la otra?

Yo creo que para poder ser la mitad de un limón, es imprescindible que exista la otra.
Creo ser la mitad de uno.

L I
M Ó N
(:

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