domingo, 31 de enero de 2010

Raíces al aire.


Y salgo a caminar, con los ojos vendados, los ojos tapados
Y salgo a caminar, sin escuchar nada, los oídos sordos
Y salgo a caminar, oliendo nada, la nariz practicamente sellada
Y salgo a caminar, saboreando el aire entrante, la lengua sin papilas
Y salgo a caminar, con las manos atadas a la espalda, las manos insensibles e inhabilitadas.

Hay algo que es lo otro de mi, que me persigue. Un poco de lado, una torre ladeada, y no es más que mi sombra en aquella tarde caminante.
Y que pasaría si de pronto me dejo llevar por aquel viento que revuelve mi cabello? hacia donde llevaría mi cuerpo cansado?
Un viento libre, y sin destino.
Hacia donde me llevaría?
De pronto me siento liviana, como un pez nadando a favor de corriente, como un ave planeando, como un pequeño niño lleno de energía sobre un columpio.

Y que hago ahora, tan solo me abrazo. Mis brazos me rodean llegando un poco más atrás de mis hombros.
El ocaso llega inesperado, junto con la melancolía. Y sigo caminando por entre los árboles anaranjados, acariciados por aquellos suaves rayos de sol
Son acaso los árboles, eternos amores imposibles del viento? Con sus hojas intentando abrazarlo, y él mas bien, sin quererlo pasando entremedio.
Un árbol, pequeño y solitario, que de pie se enfrenta contra el viento, inmóvil, sagrado, siendo infiel mientras logra abrazar la tierra con sus raíces. Creo que puedo sentirlo, deseo ayudarlo, medio segundo para pensarlo, un minuto frente a él caminando.

Me dejo llevar, y ahora destapo mis ojos, no veo aquella energía que me eleva, tan solo la siento.
Me dejo llevar, y escucho un susurro, mas no entiendo aquel secreto que ha tratado de que entienda hoy
Me dejo llevar, y huelo el aire desesperado, que asecha y asesina.
Me dejo llevar, por un sendero elevado con sabor a colores, que suavemente endulza.
Me dejo llevar, y siento por todo mi cuerpo, como aquel viento me sostiene sin dificultad alguna.

Viento, deja de jugar conmigo a las escondidas, tan solo déjame verte, oírte, olerte, saborearte y sentirte

Viento, elevame mañana nuevamente, cuando salga a caminar y hazme volar... quiero volar, mis raíces dejar.

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