Cierro mis ojos con firmeza, no sucede nada...y una vuelta a la izquierda. Calor, mucho calor concentrado en una gota de sudor.
Millones de insectos recorriendo mi cuerpo, mis brazos, mis piernas, mi cuello... me invaden.
Necesito estar bien, respiro, relájate...relájate, media vuelta otra vez, ahora respiro a través de las sábanas, mis pulmones se llenan de ácaros, ¡¿ Ellos recorren mi cuerpo?!.. Sólo quizá, si tan solo tuviera una lupa, o más aumento. No... no son ellos, 2 vueltas más, desorientada, hacia donde estoy ahora? Apreto mis párpados una vez más, dolor... dolor, se retuercen mis organos, mis músculos permanecen casi inertes, otro retorcijón, un ácido envolvente recorre mi garganta, más insectos se suben a mi cuerpo, mis oídos bajo el agúa, no percibo bien las voces, tranquilizate, tranquilizate, respira hondo, respiro hondo, mi cerebro ha actuado, estoy sentada sobre mi colchon, una sábana me enrrolla la cintura, me mantiene aferrada a la cama, es acaso el planeta que gira acelerado?
Quizá una asociacion de extraterrestes ha construido minuciosamente un campo gravitatorio que en este momento, hace que la tierra gire como una pelota de tenis en el aire, como la cabeza de un buho, quizá todos afuera estan gritando, pero mis oídos bajo el agua, cubren los aullidos, ya basta, realidad, estoy mareda.
El ácido sigue avanzando por mi garganta, mis papilas gustativas comienzan a percibir un sabor desagradable, mi paladar hace arcadas, mi respiración es profunda, pero agitada, como en la mejor de las noches junto a la pasión, junto a la excitación sexual, como la mejor de las noches y la peor de las mañanas nauseabundas.
Mi cerebro ha gritado nuevamente, mis oídos no escuchan, pero mis extremidades obedecen a la perfección sus mandatos. Como el mejor de los tiranos, un absolutista de los movimientos, mi cerebro, no me puedo revelar, hago caso omiso de sus ordenes, me dirijo al baño, antes de entrar presiono el interruptor de la luz, mi mano se detiene en él, el mundo esta girando aún mas veloz, y en más direcciones..
No, basta..recuerda maldito delirio, que soy yo.
Mareo, tras mareo, no llamo a nadie, no deseo preocupar a los demás. Estupidez.
Coraje.. lo tomo, y lo vierto sobre mi, un paso más, mi pie derecho se ha adelantado, el izquierdo no soporta verlo delante de él, también avanza.
¡Alto! No tan rápido que caigo al precipicio...
Abro la llave de agua, cae a gran velocidad, fría, fresca, casi brillantemente encantadora. La miro intentando traspasarla, mi mano derecha se empapa, la izquierda, contiene un poco sobre ella, mi cara se prepara, mis párpados comienzan a cerrarse suavemente, y una explosión de moléculas transparentes colisiona con mi piel.
Una bocanada de aire se introduce hacia mis pulmones, mi pupila abierta, en fracciones de segundo, se cierra y me veo frente al espejo, parezco una caricatura en blanco y negro, mi piel despigmentada casi al máximo, los insectos se han subido a mis labios... ellos están morados. Un calor que supera mi temperatura interna, recorre mi ser, me quema por dentro, me hace sudar.
Todo lo que siento, se desvanece, todo lo que veo se desmorona, lo que escucho encapsulado, se aleja, se destruye en segundos, se esfuma, se evapora... y mi cuerpo, se ha revelado, no responde, mi cerebro colapsa, y cada vez estoy mas blanca, como si la sangre comenzara a bajar, como si mi sangre no quisiera estar aquí.
Mi subconsciente subordinado, tratando de cubrirlo todo con su inocencia, mi subconsciente desordenado, que me hace soñar con los ojos abiertos, y cerrados. Mi subconsciente que espera, a que yo caiga rendida en sus brazos.
Y mi cuerpo cae a un precipicio, el viento pasa por mis lados, mi cabello ondulandose al compás marcado de la velocidad por la masa de mi cuerpo inerte y cansado.
Desespero en mi falta de control, mi falta de fuerza, mi falta de consciencia. Está todo tan claro, que a mis ojos, todo lo demás es oscuro, pongo atención a las sombras, sigo respirando.
¿Acaso me quiero dar un gran susto?
Tal vez, es mi cuerpo que intenta decirme algo.. Mi corazón aburrido de palpitar sin un propósito real
Mi cerebro cansado de enviar cargas electricas a mi cuerpo ambulante sin sentido, sin destino.
Mis ojos, asqueados con tango egoísmo propio y externo, tratando de entrar en otros ojos, llenos de orgullo, asqueados de tanta injusticia.
Mis oídos sordos de tanto oír mentiras, palabras envueltas en el papel más brillante, centelleante, deslumbrante, que oscurece a la primera demostración de amor, que oscurece con el primer intento de vericidad.
Mi boca frustrada de aprender palabras que finalmente resultan completamente innecesarias, incomprendidas, totalmente idiotas, totalmente azucaradas.
Tal vez, es mi cuerpo que intenta decirme algo... tal vez es..
No. Sacude tu maldita cabeza... tropiezo con la piedra de la realidad.
Tan solo soy yo, frente al espejo, tratando de contener mi ser en pie, admirando de un momento a otro la fuerza de los árboles, siempre tan erguidos.
Si, tan solo soy yo, en mi baño, frente al espejo, tratano de contenerme, tratando de hacer bajar el ácido reptante de mi garganta, de mi laringe. Ese olor repugnante que lo invade todo. Tan solo soy yo, a punto de caer rendida a los pies de una presión intravenosa, que me quiere matar.
Una cama que no desea soltarme, un malestar.
Millones de bichos sobre mi cuerpo, mis musculos adormecidos.
Una asociación de extraterrestres malvada, no..estoy mareada.
Mi cerebro manejando cada movimiento que de pronto me hace saltar, reflejos de la nausea.
Un abismo frente a mis pies, un desmayo.
Un desmayo..
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16,07 ..
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