
Suena la alarma, me debo levantar...
Mis parpados pesan, toneladas de sueño y cansancio se amontonan al borde de mis pestañas.
abro mis ojos, aunque no quiera, aunque apenas pueda.
Enfrentarme con esta realidad, dejar de soñar, caer en la vida real.
me rindo ante la rutina, por 8 horas al día aproximadamente.. o más.
siempre es lo mismo, siempre el mismo camino, los mismos rostros de siempre.
Y tu has cerrado tus ojos, y junto con ellos, cerraste mi boca.
No tengo nada que decir, no perteneces a nada de lo que pueda ser mio... si es que existe algo que sea mio.
Lo intenté, te lo recordé, te lo rogué implicitaamente, y no escuchaste, no miraste, nisiquiera lo pensaste.
Miro hacia afuera de la micro, veo autos, calles, personas, casas y árboles que pasan corriendo, se alejan de mi, de mi intrometida mirada.
avanza letalmente rápido, una adelantada, con el botón que se encuentra más a la derecha...
SEMASFORO. ... Ahora estamos en Play.
una que otra mirada de los que van arriba de aquel animal con cuatro ruedas, miradas firmes, miradas fugaces, miradas adorables, miradas repulsivas.
muchos ojos, sobre muchos otros ojos....
Presiono otro botón, STOP. Lo hice, lo hizo mi imaginación.
¿Qué pensarán todas aquellas personas?
¿Se daran cuenta de lo que veo en ellas?
Play, nuevamente..
Cuanto daría por que fueras una más de aquellas persona que viajan a mi lado, si, porque fueras una de aquellas indiferentes miradas, que no me dan detalle de lo que pasa por sus mentes... solo tenerte ahi cerca, para darme cuenta que el planeta es uno solo, y que vivimos en el mismo, para observar como se mueve tu pecho mientras respiras, para ver como cierras y abres tus ojos, tu parpadear, como mueves tus manos y pies a medida que el animal de cuatro ruedas avanza y avanza...no tienes idea de cuanto daría.
Hemos llegado, las puertas se abren, todos abajo ha dicho el suelo que espera ser pisado por todos aquellos pies viajeros de esta ciudad...
El cielo es gris, el frío hace que mi aliento sea visible... si en aquel instante tus manos me abrazaran, notarías el cambio en el ritmo de él... lo verías en el aire, como vapor blanco, como un pedazo de mi alma que te desea...
Camino, camino por la calle, mirando el suelo, es tan gris... tan adorablemente sobrio. Escucho los pasos de otras personas que van a la par conmigo, o las de adelante, o las de atrás... unas en contra, otras a favor.
Subo un momento la mirada, la mayoría hace lo mismo, mira el suelo, la calle, lo gris del suelo que pisan...
Bajo, al metro, al subterráneo... a las arterias de la ciudad, y bajando por las escaleras, hacia el andén, veo un montón de rostros, unos me miran, otros solo esperan la llegada de aquella lombríz de metal.
Camino contra todos ellos, camino en contra de sus cuerpos, de sus miradas, de sus manos, de sus pies... hasta que adopto la misma posición.
No sabes, lo que me gustaría que fueras una de aquellas personas que están en aquel camino subterráneo, mirarte descaradamente, hasta que te dieras cuenta de mis palabras mudas. Quizás me mirarías un poco extrañado. No sabrías que es lo que quiero. Eso sería lo más entretenido, no dudes en que mi descaro duraría lo suficiente para ponerte incómodo, no sabes, no.. no sabes lo que me gustaría ir en tu contra, crear ese nervio dentro tuyo, y luego pararme tras de ti, mientras tu cabeza diera mil giros sobre sí, con la duda de que es lo que hago allí detrás, si te sigo mirando o no, si estoy lejos o cerca, si darte vuelta a mirar o no... ¡Que entretenido!
Me subo a la lombríz de metal, estoy en su cuello, y hay más personas a quienes mirar...
si con mis ojos hago un desenfoque a quienes puedo observar, puedo ver una maraña de colores que se mueven junto con la lombríz.
Nadie sonríe, quizás la mayoría piense en su destino, en la hora que es, en lo que deben hacer al finalizar el viaje, en el encuentro que efectuarán con alguna persona, en la rutina, en sus trabajos, en sus estudios, y la misma expresión en todos. La misma, la misma en muchos rostros. Son pocas las distintas.
Si tan solo tu iris se alineara con el mío, te sonreiría.. ¿Pensarías que soy una loca... o me la devolverías?
Que extraño es ver que alguien sonríe sin motivo alguno. Todos tenemos algún motivo por el cual sonreír, pero al ser ignorantes de aquel, pensamos que otra persona está loca, que es anormal, que es extraña, y que este no es su lugar.
Me encantaría, si que me encantaría que estuvieras ahí mismo, en el cuello de la lombríz apoyando tus manos en las puertas, afirmandote cada vez que al interior de las arterias urbanas, la lombríz de metal frenase, moviendo nerviosamente tus ojos, mirando a las demás personas, intentando no cruzar tu mirada con mis ojos, sabes que estoy mirandote y evitas mi rostro malvado, que escucharas musica, y que aún así no estés concentrado en ella, le subes el volumen, y de nada sirve, sabes que cada ciertos segundos vuelvo a mirarte, tienes ganas de preguntarme que es lo que quiero, qué es lo que me sucede, quien soy quizás, porque no me conoces, no me conoces.
Sin embargo, sabes como me llamo, conoces mi voz, sabes que creo de algunas cosas, sabes de mi existencia como algo mental, como algo imaginario, pero no sabes, no estás seguro de si mi cuerpo desprende calor, de si soy capaz de hablarte, de si soy capaz de abrazarte, de sacarte una sonrísa.
Creeme, auque lo preguntaras, no te respondería... me limitaría a mirarte hasta que el signo de interrogación sea más grande que tu cerebro, y cuando tu mirada se desviace por completo, en un gesto ofuscado, buscaría tus labios, buscaría tus labios para callar en un beso infinito todo lo que me tengas que decir, poco me interesan tus palabras, te quiero, si..
te quiero sentir...
Sonidos, voces me distraen de aquella realidad inventada, debo bajarme, he llegado a mi destino rutinario, saludo a quien me esperaba, hoy... es un día más... nada menos, nada más.. solo un día, un día más, un día completamente normal.
2 comentarios:
:)
completamente magico, ojala las personas fuesen mas como tu.
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